sábado, mayo 12, 2012

JUAN CABRÉ AGUILÓ


UN TUROLENSE PIONERO DE LA ARQUEOLOGÍA

Nació en Calaceite en 1882. Arqueólogo e investigador, señero en la historia de los estudios prehistóricos aragoneses. Inició sus estudios en Tortosa y Zaragoza. Sus primeras excavaciones en San Antonio de Calaceite lo inclinaron plenamente al estudio de la Arqueología. En 1903 descubrió las pinturas de Calapatá e inició el estudio del arte levantino, en el que destacó, oponiéndose incluso a las imperantes ideas de H. Breuil, el cual lo criticó dura e injustamente. Desde 1907, con Cerralbo y Fita, inicia una serie de publicaciones. Ese mismo año es nombrado correspondiente de la Real Academia de la Historia. Al año siguiente se le encarga la elaboración del Catálogo Monumental de Teruel. Trabaja con Breuil y viaja por toda Europa pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios. Trabajó con D. Manuel Gómez Moreno en el Centro de Estudios Históricos sobre la cultura ibérica, de la que fue un gran especialista.
De sus excavaciones destacan las de Tútugi, Menga, Azaila y las Cogotas de Cardeñosa (Ávila). En 1920 es colector y reparador en el Museo de Arqueología de Madrid, cargo que gana por oposición, para el nuevo Museo Arqueológico Nacional, en 1942. También durante algún tiempo fue director del Museo Cerralbo de Madrid y jefe de la Sección de prehistoria del Instituto Diego Velázquez del C.S.I.C.
De sus publicaciones sobre Aragón destacan El Arte Rupestre en España (Comisión de Investigaciones Prehistóricas y Paleontológicas, Memoria nº 1, Madrid 1915); “Excavaciones en el Roquizal del Rullo (Fabara)” (Memorias de la Junta Superior de Excavaciones Arqueológicas, Barcelona, 1915 – 20); “La Cerámica pintada de Azaila” (Archivo Español de Arte y Arqueología, VI Madrid, 1926). Su bibliografía completa se puede ver en el Boletín del Seminario de Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, XIII, 1946-47. [J.E.G.]
Fuente: GRAN ENCICLOPEDIA ARAGONESA – Primera edición

MUSEO DE CALACEITE
EL LEGADO IBÉRICO DE JUAN CABRÉ
Entre las numerosas casas solariegas y palacetes que abundan por las calles de Calaceite destaca un antiguo edificio de finales del siglo XVIII que hace dos décadas fue rehabilitado para albergar la colección de arqueología cedida por los herederos de Juan Cabré.
Salas decoradas con ricas escayolas y una bonita balaustrada de madera en las escaleras que unen las cinco plantas del inmueble van guiando al visitante por los restos de la cultura ibérica que fueron rescatados de los numerosos yacimientos de toda España donde el arqueólogo centró sus investigaciones. Las dos plantas principales del museo están dedicadas a la vida y al trabajo de este turolense polifacético, considerado como uno de los más importantes y fecundos arqueólogos españoles del siglo XX. Junto a los siete paneles explicativos aparecen calcos originales de Cabré así como pinturas y dibujos realizados por él mismo. Entre los objetos más llamativos destaca la cámara de fotografías que utilizó para completar sus estudios.
En varias fotografías se observan los primeros trabajos de excavación en el Poblado de San Antonio de Calaceite, en el que colaboraron vecinos del pueblo que, en una fotografía de 1915 aparecen junto al poblado con sus mejores galas. Otra imagen permite contemplar cual es la situación actual de este yacimiento, uno de los más conocidos de todo el término municipal.
La segunda planta se suele emplear como espacio complementario para las exposiciones temporales -que se organizan en el primer semisótano- así como para la organización de diversos actos culturales.
El piso más bajo de todo el inmueble ofrece la recreación de una vivienda del siglo XX y permite contemplar antiguos aperos agrícolas, como un carro, tinajas, trillos...Todos los elementos fueron donados por particulares de Calaceite.
Fuente: Heraldo de Aragón 04-03-2005 – Autor del reportaje: E. Pérez B.






jueves, abril 12, 2012

CENTRO BUÑUEL DE CALANDA


LA VISIÓN SURREALISTA DE LUIS BUÑUEL

Un antiguo edificio de finales del siglo XIX alberga en Calanda un moderno y original centro sobre la vida y obra del cineasta Luis Buñuel, que permite acercar su figura y su trayectoria profesional a los visitantes de una forma amena y divertida.

El Centro Buñuel de Calanda, o CBC -como se le conoce-, utiliza las últimas innovaciones audiovisuales y atrevidos montajes expositivos para contemplar el mundo a través de la visión surrealista de Buñuel. Un gran busto, situado en el patio de entrada da la bienvenida a todo aquel que se acerca a este edificio. Tras contemplar el espacio dedicado a muestras temporales, se sube a la exposición permanente, ubicada en el primer piso. Una serie de fotografías muestran el lado más humano de Buñuel. En una, de 1972, aparece en casa de George Cukor junto a artistas de la talla de Billy Wilder, Alfred Hitchcock o Jean Claude Carrière. Dos vitrinas de cristal conservan una selección de libros que marcaron su vida, desde Robinson Crusoe a las obras completas de Benito Pérez Galdós. También se entremezclan publicaciones escritas por él mismo. Dos pantallas táctiles van ofreciendo información de su biografía, con datos que sitúan al lector en el contexto histórico y cultural de la época.

Su obra aparece reflejada en un panel, que permite conocer a un polifacético Buñuel ya que, aparte de dirigir 32 películas, también trabajó como ayudante, actor, guionista o productor. Entre las frases y pensamientos que todavía hoy siguen siendo muy recordados destaca una: “Soy ateo gracias a Dios”. Paseando por el centro, el visitante descubre un libro con las páginas metálicas y, cuyos detalles, se narran en una pantalla.

Al acceder a “Los mundos de Buñuel” llama la atención un gran tambor sobre el que aparecen proyectados fragmentos de sus films, se reflejan tres películas donde aparece Calanda: “Nazarín”, “La edad de oro” y “Simón del desierto” y, además hay constantes referencias a su pueblo natal, como el sonido de los tambores y bombos y el nombre de una fonda que existió en su día: “Venta Llopó”. En este espacio se suceden sus obsesiones, como los insectos, las armas, el erotismo, la iglesia o la muerte. Unos tarros suspendidos del techo encierran una araña, un fragmento de película, la taza de “Viridiana”, un trozo de pie de un bombo y piedras del monte de Calanda. Gracias a una hilera de antiguos teléfonos se pueden escuchar secuencias de películas. La originalidad del CBC llega a su grado máximo con una pequeña sala de proyección con butacas en forma de retrete, basado en “El fantasma de la libertad”. El documental, obra de Mercedes Gaspar, dura unos doce minutos y se basa en la duplicación de imágenes, “siguiendo la tónica del centro”.

Fuente: Heraldo de Aragón 3-6-2005 – autor del reportaje: E. Pérez Berilio.

INVESTIGACIÓN Y MEDIATECA

En la sala de proyecciones del centro, que consta de 50 butacas, cuelgan de sus paredes carteles originales de diferentes países que anunciaban las películas de Luis Buñuel. En esta sala se proyectarán las cintas de las que el Centro ha conseguido derechos.

La tercera planta alberga un salón polivalente para realizar talleres, jornadas y conferencias, y una mediateca. Este último espacio es el que el Museo desea potenciar. Según el director del centro, Javier Espada, cuentan ya con 2000 fotografías, publicaciones, libros, revistas y han alcanzado un acuerdo con la Filmoteca Española para tener acceso a toda la obra del cineasta calandino.

La inauguración se realizó el 22 de febrero de 2000 con la presencia del príncipe Felipe, aunque la exposición permanente se abrió en Semana Santa del año 2003.

Fuente: Diario de Teruel 18-4-03 – Autor del reportaje: M.S.T.

Más información: www.CBCvirtual.com


lunes, marzo 12, 2012

AZAILA (TERUEL) - EL CABEZO DE ALCALÁ, MÁS DE 2000 AÑOS DE HISTORIA


El conjunto arqueológico del Cabezo de Alcalá ya era conocido en el siglo XIX. Las excavaciones fueron iniciadas por Pablo Gil y Gil en el año 1885. Después Juan Cabré Aguiló, llevó a cabo sucesivas campañas de excavaciones entre 1919 y 1942. En la década de los 60 continuó las investigaciones Antonio Beltrán y en 1976 su hijo, Miguel Beltrán.

El yacimiento es mundialmente conocido en los medios de investigación de la Arqueología y la Historia y está considerado uno de los más importantes conjuntos arqueológicos de Aragón. Se trata de una acrópolis o ciudadela fortificada con foso, murallas y otros sistemas defensivos contra posibles invasores. Está situada en un cerro desde el que se divisa todo el entorno.

En las excavaciones se encontraron cerámicas fabricadas a torno y decoradas con motivos pintados de gran belleza, lotes de monedas, restos de herramientas y armamento, además de algunos elementos escultóricos de los que destaca un pequeño toro y un conjunto ecuestre fabricados en bronce.

En la actualidad aún pueden verse las calles del poblado, las aceras y los restos de las viviendas, consistentes en zócalos de losas de piedra sobre los que se asentaban muros de adobe.

Un templo y un túmulo funerario son otras de las construcciones que todavía quedan en pie.

Según los estudios realizados sobre el Cabezo de Alcalá, los primeros pobladores debieron llegar hacia el siglo VII a C. en contextos culturales de la Edad de Hierro. La cultura celta, íbera y mediterránea están también presentes en la acrópolis, que debió ser posteriormente romanizada. La ciudad contaba con termas y zona de comercio de las que aún quedan vestigios.

Fuente: Heraldo de Aragón 4-6-2000 – Autora del reportaje: Mª Ángeles Moreno

Por su parte Diario de Teruel publicaba el día 28-5-2000 la noticia de la apertura del Centro de Interpretación del yacimiento arqueológico El Cabezo de Alcalá, donde se expondrán objetos encontrados en el antiguo poblado celtibérico que permitirán conocer mejor como vivían los antepasados en la Edad de Hierro.

El Ayuntamiento ha rehabilitado un antiguo edificio en el término municipal para que funcione como museo de El Cabezo de Alcalá.

Los diferentes espacios se distribuirán por tres plantas que componen este nuevo centro. La idea según comentó un concejal del Ayuntamiento es que “albergue restos arqueológicos hallados en el lugar en el que estaba ubicado un poblado totalmente organizado en el siglo VII antes de Cristo”

El museo fue inaugurado en agosto de 2001

Fuente: Diario de Teruel 28-05-2000 - Autor del reportaje: E. Pérez Beriain.

Foto: Wikipedia

Más información en:

http://www.azaila.es


http://es.wikipedia.org/wiki/Cabezo_de_Alcal%C3%A1


http://www.caiaragon.com/es/municipios/index.asp?idloc=282&tipo=0


http://www.redaragon.com/turismo/que_hacer/default.asp?accion=pagina&CosaQueHacer_ID=1542

domingo, febrero 12, 2012

GALLOCANTA, UN INDICADOR CLIMÁTICO ÚNICO

Con este título comenzaba un interesante artículo firmado por Luis Rajadel en las páginas de Heraldo de Aragón el día 26 de enero de 1997. A pesar del tiempo transcurrido desde entonces creo que es de gran interés.

Gallocanta es un sensor climático único en España y probablemente en Europa”, afirma Francisco Comín, el investigador que junto Xavier Rodó, ha elaborado un estudio que desvela la estrecha relación entre las desecaciones de esta laguna y un fenómeno climático de las costas de Sudamérica en el Pacífico denominado el “Niño”, que consiste en un calentamiento anormal del agua superficial.

Ambos investigadores han descubierto la conexión entre el “Niño” y las desecaciones de la laguna en el marco de un estudio más amplio sobre las condiciones ecológicas de este espacio húmedo.

El interés de Gallocanta como indicador climatológico se debe a su ubicación en el límite entre una gran zona semihúmeda y otra semiárida lo que le hace más sensible a las variaciones climáticas. También su configuración como una gran superficie inundable pero de poca profundidad permite constatar fácilmente las variaciones de nivel provocadas por el aumento o descenso de precipitaciones.

Francisco Comín afirma que, independientemente de sus otros valores naturales solo por sus interés como sensor climatológico “vale la pena conservar Gallocanta”. Fue en una de esas grandes desecaciones de la laguna, en 1983 coincidente con una “Niño” intenso en el Pacífico, cuando Comín empezó a sospechar que entre ambas situaciones existía una conexión.

Hasta ahora, era conocida la relación entre los ENSO -siglas inglesas por las que se conoce el fenómeno del “Niño” y a su opuesto la “Niña”, -que se dá cuando el agua experimenta un enfriamiento anormal- y situaciones meteorológicas en regiones de África, Australia, Sudamérica o los Estados Unidos. Sin embargo no se había comprobado ningún vínculo con Europa.

Francisco Comín y Xavier Rodó han constatado estadísticamente la relación entre las sequías en España, particularmente en el sudeste peninsular, y los fenómenos del “Niño”. Los periodos de lluvias se relacionan con la “Niña”. Los dos científicos advierten que esta relación está muy lejos de servir para una predicción meteorológica a corto plazo pero si puede llegar a pronosticar largos periodos de sequías o lluvias.

Francisco Comín profesor en la facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, es un enamorado de la laguna de Gallocanta. Explica que el interés científico de este humedal radica en las distintas manifestaciones faunísticas y vegetales asociadas a cada uno de sus niveles de agua, incluída la desecación absoluta, cuando algunas especies se refugian en formas resistentes a la sequía para reaparecer cuando el vaso se inunda de nuevo.

Los datos aportados por los conquistadores españoles de América han servido para elaborar una serie de ENSO desde hace más de 500 años.

Fuente: Heraldo de Aragón 26-1-1997 – Autor del reportaje Luis Rajadel


Félix Rodriguez de la Fuente, visitando Gallocanta

La laguna de Gallocanta es la mayor de Aragón y una de las más extensas de España. Se encuentra situada en el Campo de Bello en los límites de las provincias de Teruel y Zaragoza. La laguna se encuentra a una altitud de 1000 m. Su eje máximo que tiene una dirección noreste-sudeste similar a la de los accidentes tectónicos del Sistema Ibérico, alcanza una longitud de 7 Km. Y su máxima anchura es de 2,5 Km. Presenta un estrangulamiento al sur del pueblo de Gallocanta que con aguas bajas divide la laguna en dos secciones Lagunazo Grande y Lagunazo Pequeño. Su profundidad máxima oscila en torno a 1,5 a 2 m. Está alimentada por una cuenca endorréica de 500 Km.2 de extensión, que envía sus aguas a través de amplios barrancos de fondo plano que solo funcionan en épocas de lluvia. Parece que existe una alimentación subterránea como demuestra la salinidad de sus aguas, que forman una delgada costra salina en sus playas en los periodos secos. Constituye un magnífico lugar de invernada y paso durante las migraciones para multitud de aves migratorias, lo que convierte la zona en una de las reservas biológicas más importantes de España.

Fuente: Gran Enciclopedia Aragonesa – Autor: (M.I.R)

Entre las aves que se pueden contemplar en la laguna están las siguientes: Porrón Común, Pato Colorado, Ánade Real, Ánade Friso, Pato Cuchara, Cerceta Común, Ánade Silbón, Pato Rabudo, Focha Común, Cigüeñuelas, Avocetas, Zampullines Cuellinegros, Gaviotas Reidoras, Pagaza Piconegra, Ganso Común y Grullas.

Precisamente este fin de semana pasado se ha celebrado el XVI Festival de las Grullas cuyos actos se extienden a las localidades más cercanas al humedal. Parece ser que el intenso frío ha restado afluencia de visitantes, según informa Diario de Teruel (5-2-2012).

Foto: Esfuerzo Común (Bernal)

Más información:

http://www.amigosdegallocanta.es/

http://naturaxilocae.blogspot.com/2011/11/la-asociacion-amigos-de-gallocanta.html

http://www.pasapues.es/naturalezadearagon/gallocanta.php

http://es.wikipedia.org/wiki/Laguna_de_Gallocanta

http://www.hernandezrabal.com/espana/aragon/zaragoza/gallocanta.htm

http://wikimapia.org/83781/Laguna-de-Gallocanta

http://www.agendaviva.com/paginas_verdes/Organizaciones-relacionadas-con-el-medio-ambiente/Aso-12

En la barra de vídeos pueden visionar varios sobre este tema.


jueves, enero 12, 2012

ROBERT CAPA EL HOMBRE Y EL MITO VII

Foto de Robert Capa tomada en Italia 1944

UNA BIOGRAFÍA PARA EL CINE

Por Richard Whalen

El talento de Capa para narrar historias y su actitud alegre frente a la realidad en ningún sitio se hacen tan evidentes como en sus memorias de la II Guerra Mundial que llevan por título “SLIGHTLY OUT OF FOCUS” (Ligeramente desenfocado). El libro se ha convertido en un clásico y es generalmente aceptado como fuente biográfica fidedigna, si bien los lectores deben tener presente que Capa lo escribió con la intención específica de venderlo al cine. En realidad, se preocupó más de contar una historia entretenida y de acción que de exponer una relación meticulosamente exacta de los hechos. En realidad, en ningún momento afirmó que el libro contara toda la verdad y nada más que la verdad. En la solapa del libro declaraba: “Como resulta tan difícil contar la verdad, me he permitido -en interés de todos- quedarme algunas veces a un lado de la frontera, y otras pasarla. Todos los hechos y las personas que aparecen en este libro son imaginarios y tienen siempre que ver con la verdad”. Pero, desde entonces, la mayoría de los ejemplares han perdido la cubierta y la gente ha olvidado la advertencia.

En su descripción de la invasión de Sicilia, Capa se tomó algunas de las libertades de que habla en relación con los hechos reales. Afirma en ella que la primera noche de la invasión, 9 de julio, acompañó a los paracaidistas que iban en avión, los fotografió mientras saltaban sobre Sicilia y después regresó con el avión a la base aérea del norte de África para revelar y enviar las fotografías. Dado que los paracaidistas tomaron tierra antes que las tropas anfibias, sus fotografías deberían haber mostrado el inicio de la invasión. En cambio, la leyenda que acompañaba las mejores fotos de Capa cuando el ejército la trasmitió a los Estados Unidos nos lleva a la conclusión de que no fueron tomadas hasta dos noches más tarde, dado que identifica al teniente coronel Charles Kouns, que era el oficial que estaba al mando del tercer batallón del 504 regimiento de paracaidistas de infantería. Es un hecho que el regimiento 504 saltó la noche del 11 de julio al objeto de reforzar las tropas que luchaban en las proximidades de Gela.

Fuente: Revista Foto Profesional nº 40 - abril de 1986


domingo, diciembre 11, 2011

ROBERT CAPA EL HOMBRE Y EL MITO VI

Robert Capa con casco

EL SIMPÁTICO ENEMIGO

Por Richard Whalen

Como parecía que el único antídoto efectivo para su dolor era la vida intensamente vivida -el peligro, la aventura, el contacto con sus camaradas- que podía encontrar en el frente, Capa se relanzó con más denuedo que nunca a los reportajes de guerra: la victoria republicana de Teruel a finales de 1937, la guerra chino-japonesa de 1938, la caída de Barcelona en 1939, el bombardeo de Londres en 1941. Cuando, en la primavera de 1943, llegó al norte de África, se había convertido en una especie de leyenda internacional. Valiente, despreocupado, ingenioso, fácilmente aceptado por todos como uno más, un hombre que jugaba al póker con los soldados, que compartía los peligros del combate, había sabido ganarse la simpatía de todos. Aquel “simpático enemigo” (después de todo Hungría estaba en guerra contra los Estados Unidos), con su uniforme fuera de la norma (confeccionado por un sastre de Bond Street, que tenía unas ideas personales en relación con la manera cómo debía ir uniformado un corresponsal americano) y su fuerte acento extranjero, equipado con cámaras en lugar de armas, iba voluntariamente al frente. Los oficiales admiraban a Capa por su aparente despreocupación y su buena suerte, y lo invitaban a peligrosas misiones. Tenían la impresión de que su presencia les era favorable.

Durante el resto del tiempo que duró la guerra en Europa, Capa asistió a muchas de las invasiones y campañas más importantes: Sicilia, Nápoles, el valle del Liri, Anzio, el día D en la playa normanda de Omaha, la liberación de París, la batalla de las Ardenas, el salto aliado del Rin en Wesel, Leipzig. Ya empezaba a parecer que todas las fotografías de guerra eran suyas. Para muchos pasó a convertirse en la quintaesencia del fotógrafo de guerra, el que eclipsaba a todos los demás. Resulta revelador qué, cuando me entrevisté con el famoso corresponsal de guerra y caricaturista Bill Mauldin, me dijo que había cruzado, junto con Capa, el río Roer. Quedé sorprendido, porque yo ignoraba que Capa hubiera asistido a aquella operación, pero su descripción fue tan detallada que me lo creí. Mauldin me habló de las fotografías con tantos pormenores que cuando por casualidad las vi en LIFE, las reconocí al momento. Habían sido tomadas por George Silk. Seguramente a Capa le habría divertido la anécdota; a Silk, probablemente no tanto.

Fuente: Revista Foto Profesional nº 40 – Abril de 1986

viernes, noviembre 11, 2011

ROBERT CAPA EL HOMBRE Y EL MITO V

Gerda Taro fotografiada por Capa

Por Richard Whalen
MARCADO PARA SIEMPRE
Capa diría más tarde que, al morir Gerda, su propia vida hubo de experimentar una especie de muerte. Tenía la impresión de que le quedaba poca cosa que perder y optó por mantener aquella actitud. A partir de entonces, y a un nivel profundo, se desvinculó de la familia, de los amigos, de las mujeres, del dinero, en una palabra, de la vida. Podía disfrutarse de todos estos bienes, y hacerlo tan plenamente como se quisiera, pero únicamente en el momento presente. Nada de lazos, nada de promesas para un futuro (como ha escrito Martha Gellhok en una narración más o menos literaria de la vida de Capa "éste se aficionó a las prostitutas -o quizá las prostitutas se aficionaron a Capa-, y si le gustaban las prostitutas era porque eran tan independientes como él"). Por una ironía de la suerte, ese distanciamiento de Capa le infundía un aire de extraordinaria libertad, que lo hacía más atractivo que nunca.
Pese a todo se mantuvo distante frente a todas las tentaciones, entre ellas la personificada por Ingrid Bergman con la que vivió una pasión en París, Hollywood y Nueva York entre los años 1945 y 1947. Bergman decidió romper finalmente porque comprendió que Capa no era hombre para el matrimonio. Al final Capa tuvo que llegar a la inevitable conclusión de que el precio que debía pagar para protegerse era el aislamiento y la soledad, pese a que era frecuente verlo rodeado de amigos de lo más divertido y sociable.
Aunque estaba plenamente convencido de que suponía una desconsideración y una falta de buen gusto presentarse ante la gente de otro modo que no fuera alegre y divertido, sus amigos más íntimos conocían su otra faceta, aquello que quedaba en él de aquel Andre Friedman profundamente herido por la muerte de Gerda y marcado para siempre.

Fuente: Revista Foto Profesional nº 40 - abril de 1986